viernes, 29 de junio de 2012

Reseña: Drácula, de Bran Stocker


Lo primero que pensé al terminar de leer Drácula fue que cómo había podido yo estar sin leerlo tanto tiempo. Lo segundo fue que era todo lo contrario a lo que esperaba. El que abra por primera vez Drácula, de Bran Stocker, y espere un relato de terror no tendrá eso. Tendrá un relato policíaco con tintes de terror.
Drácula narra la historia de Jonathan Harker un agente inmobiliario que tiene que viajar a las lejanas tierras búlgaras a entrevistarse con su próximo cliente, el conde Drácula. Una vez allí, se dará cuenta de que no es un invitado del conde, sino su prisionero. Y además, descubrirá los temibles y terroríficos poderes sobrenaturales de su carcelero y sus planes. A partir de ahí todo se convierte en una vorágine de sucesos y personajes que mantienen la atención del lector durante toda la historia.
Cuando empecé a leer Drácula lo hice con cierto escepticismo ya que es un libro antiguo, de 1897, de más de un siglo, y los libros antiguos pocas veces me han gustado. Pero me sorprendí al descubrir que estaba narrado de una forma muy contemporánea. Casi me daba la sensación de estar leyendo uno de los libros de la estantería de novedades del Corte Inglés. Eso, unido a la originalidad de contar la historia a modo de diarios, cartas y recortes de periódico acabó por engancharme.
Las escenas de terror están bien conseguidas pero, como he dicho un poco más arriba, Drácula no es una novela de terror. Es la historia de una caza, metódica y bien planeada. Es un ensayo sobre el valor y la lealtad hacia las personas que quieres. Toda la novela gira en torno a la investigación para averiguar qué es Drácula y qué quiere hacer en Londres.
Cabe destacar el personaje de Drácula. Apenas aparece en la historia más allá de la primera parte y algunas intervenciones en el resto del libro. Pero es un personaje que, aunque no aparezca en escena, siempre está presente, como si fuera una delgada cortina de niebla que nunca se va. A través de las vivencias de los personajes vamos conociendo los puntos fuertes y débiles del vampiro; su forma de ser y de actuar.
Como punto negativo a la historia debo decir que no se explican demasiado bien los motivos que tiene Drácula para viajar a Londres, o al menos, yo no lo entendí bien. Sólo sabemos cómo llega y cómo escapa, pero no por qué. Sin embargo, eso no impide que disfrutemos de la gran historia que Stocker nos sirve en bandeja. Una historia que ha sido capaz de perdurar en la mente de todo el mundo durante más de un siglo y que ha dado uno de los personajes más famosos del mundo de la literatura, del cine, la televisión y todo tipo de arte que pudiéramos imaginar. Y ese es el mayor de los logros de Stocker.