Aunque por su titulo lo parezca, no, no es una canción de Alaska. Aunque podría serlo pues la historia de este relato va precisamente de eso. Una historia de amor un tanto especial, ya que ella, como su nombre indica, es una zombie. Pero vayamos por partes y conozcamos primero al autor del libro.
Roberto Corroto es guionista de comics y novelista. En 2008 publicó una historia corta llamada “Yo soy Bob” en el fanzine Myaku y en 2009 debutó como novelista publicando Lawless Island I: Persiguiendo el pasado. Actualmente está buscando editorial para algunos comics de los que ha escrito el guión. Y ahora nos presenta Mi novia es un zombie, un relato que ha autopublicado con sus propios medios.
La novela no es tal. Más bien es un relato de aquellos que se leen de una tirada, tapado con una manta y una taza de chocolate bien caliente en la mano. Ricardo, un joven madrileño, vuelve a casa tras una noche de juerga y se encuentra a una enigmática mujer sentada frente a su porta. Movido por la pena, decide dejarla entrar en su hogar para que se asee y descanse. Lo que no sabe es que esa muchacha es un zombi. Poco a poco, algo irá surgiendo entre ellos.
Roberto, como ya demostró en Lawless Island es un gran narrador, pero no puedo evitar pensar que su potencial no está del todo explotado en esta novela. Quizás sea por el argumento, algo simple, o por lo corta que es. Creo que la historia podía haber dado bastante más de sí y haberse convertido en una novela como Dios manda.
El único pero que le he encontrado a la novela es que veo un poco absurdo que nadie pueda enamorarse de un zombi, que lo único que hace es estar quieto en un sofá e intentar arrancarte el pescuezo de un bocado de vez en cuando.
Sin embargo, cuando dejamos de lado los prejuicios, Mi novia es un zombi se deja leer y deja un buen sabor de boca cuando has pasado la última página. Escrita en primera persona, hace que te metas en la historia durante el par de horas que dura su lectura.
2 comentarios:
Hey Carlos, gracias por la reseña.
Totalmente de acuerdo contigo, al igual que el resto de personas que la han leído, en que la historia se queda corta para lo que hay que contar. La precipitación por publicarla me llevó a convertirla en historia corta pero bien podía haber sido novela. De estos errores se aprende.
En cuanto a lo que comentas del pero, me alegra que lo digas porque eres el segundo que me lo comenta y así puedo desacer el entuerto. No es que el protagonista se enamore de una zombi, si no que se enamora de la paz que hay en su casa cuando ella está allí, en contraposición con lo que comenta al inicio de la historia, con todos los prototipos de mujer con los que ha estado. Después de estar con todas esas, la que más casa con su estilo de vida es la zombi... pero eso no implica que se enamore de ella. Si lo llevas a la vida real anda que no hay parejas que no estando enamoradas se pueden llevar de puta madre. Esa en un poco la moraleja de la historia, aprovechando la temática zombi para contarlo de fondo.
Deshacer quise decir por dios...
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