17/11/16


Hace un par de semanas os hablaba de bibliotecas curiosas. ¿Y qué hay dentro de las bibliotecas? Libros. Pues de libros vamos a hablar hoy. Toda historia conocida (y desconocida también) tiene un pasado. Normalmente no es escribir un libro, publicarlo y ya. No, las novelas surgen por alguna razón, hay anécdotas durante su proceso de publicación, cosas dignas de ser contadas.

En esta entrada vamos a hablar de cinco de ellas. Cinco de las novelas más famosas de fantasía y terror (sobre todo fantasía). ¿Cómo se gestó El Hobbit? ¿Algo interesante que contar de la publicación de Harry Potter y la piedra filosofal?

Pues sigue leyendo para descubrirlo.

El señor de los anillos, de J.R.R. Tolkien


Trilogía original El señor de los anillos


Fue el 29 de julio de  1954 cuando se publicó la primera edición de La comunidad del anillo. Poco después, el 11 de noviembre del mismo año, le siguió Las dos torres y un año después, el 20 de octubre de 1955, terminó la trilogía con El retorno del Rey.

La historia es curiosa porque la editorial George Allen & Unwin le encargó esta historia a Tolkien después del éxito que tuvo El Hobbit. ¿Cuál sería su sorpresa cuando los editores se encontraron con un tocho de miles de páginas con un estilo mucho más adulto y oscuro que su predecesora? Pasaron por alto lo del estilo, pero la extensión no, ni de coña.

Así que, a pesar de las protestas de Tolkien, que quería publicarlo todo en un solo volumen, decidieron publicarla en tres partes, dando lugar a la más conocida y famosa de las trilogías de fantasía épica del mundo.

El Hobbit, de J.R.R. Tolkien


Primera edición de El Hobbit


Seguimos con Tolkien. Allá por el año 1920, un joven Tolkien debía estar bastante harto de los lloros de sus vástagos. Así que, ni corto ni perezoso, decidió escribirles una historia para leérselas y a ver si así dejaban de llorar los muy puñeteros. El resultado fue El Hobbit, una novela corta que, inexplicablemente, tardó diez años en escribir.

El caso es que el señor Tolkien mientras escribía, aparte de a sus hijos, iba pasando los fragmentos a algunos amigos. Entre pitos y flautas, el manuscrito inacabado acabó en manos de la editorial George Allen & Unwin y quedaron encantados. Le pidieron a Tolkien que terminara la historia y el día 21 de septiembre de 1937 se publicó en El Reino Unido.

Como curiosidad cabe destacar que el diseño de la portada de esa primera edición es obra del propio Tolkien.

Harry Potter y la piedra filosofal, de J.K. Rowling


Harry Potter y la piedra filosofal


Vamos a adelantarnos un poquito en el tiempo para ir a otra de las sagas de fantasía más importantes de la historia. La historia (valga la redundancia) es de sobra conocida. Una madre soltera, problemas económicos, aburrimiento total entre llanto y llanto, y una cafetería. ¿El resultado? Una de las mayores franquicias literarias y cinematográficas de todos los tiempos.

Después de mandar el manuscrito a doscientos mil millones de editoriales y que todas la rechazaran, Joanne Rowling estaba ya un poco hasta las narices pero... ¡Oh, sorpresa! Una editorial de tres al cuarto, llamada Bloomsbury decidió que sería buena idea publicarla. Eso sí, con condiciones. Una de ellas fue que se cambiara el nombre por un pseudónimo que ocultara su sexo porque, según ellos, los hombres no leían novelas de fantasía escritas por mujeres. Rowling aceptó, dejando su nombre en J.K. Rowling (La J por Joanne y la K por Kathleen, nombre de su abuela). La otra condición fue que se le cambiara el nombre por Harry Potter and the School of Magic (Harry Potter y la Escuela de magia). Rowling dijo que no, que ni de coña, que por ahí no pasaba y la editorial accedió.

Al fin, el 26 de junio de 1997 veía la luz la primera entrega de la serie. ¡Con una tirada de 500 ejemplares! ¡500 ejemplares! ¡De los cuales 300 fueron a parar a bibliotecas! Sin duda, que haya llegado donde haya llegado es un verdadero milagro.

El resplandor, de Stephen King


Cubierta original de El resplandor

Allá por el año 1977, Stephen King ya era un escritor más o menos conocido después de Carrie y Salem's Lot. Pero llegó la hora de su tercera novela, la de su confirmación. ¡Y vaya si llegó! Al parecer, el rey del terror cogió la idea de una canción de John Lennon llamada Instant Karma en la que el ex miembro de los Beatles cantaba: "We all shine on..." (Todos brillamos...).

En un principio el libro se iba a titular en ingles The shine, pero el genio de Maine se dio cuenta de que esa era una expresión muy despectiva para denominar a la gente de color, así que lo cambió por The shining.

La historia interminable, de Michael Ende


La historia interminable

Después de publicar Momo en 1973, Michael Ende comenzó a pensar en su próxima novela. Tenía que ser algo interesante, algo grande. Un día, su editor, Hansjörg Weitbrecht, fue a visitarle a su casa de Genzano y allí mismo, el escritor escribió en una hoja de papel el argumento de la historia: "Un niño coge un libro, se encuentra literalmente dentro de él y no consigue salir". A su editor le moló la idea y Ende se puso manos a la obra, prometiendo entregar el primer manuscrito antes de navidad. Esa novela era La historia interminable.

E interminable fue, sí. Porque la historia creció y creció y creció tanto que Ende tuvo que llamar a su editor para decirle que ni de coña terminaba el libro para navidad, que a ver si al otoño siguiente. Y siguió currando y se encontró con otro problema. Bastian se negaba a salir de Fantasía. Tenía que encontrar una manera de que lograra hacerlo. Encima, ese invierno hizo un frío de narices por Genzano y las tuberías se congelaron y Ende siguió teniendo  problemas para terminar la novela. Por fin, a finales de 1978 consiguió poner punto y final.

Cuando por fin la historia estuvo terminada, Michael Ende exigió un diseño especial para La historia interminable: tenía que ser un volumen encuadernado en cuero con incrustaciones de madreperla y, además impreso en dos colores. (¡¡No pedía nah, el Ende!!). Al final acordaron una encuadernación normalita con ilustraciones al principio de cada capítulo y con la impresión a dos colores.

2 susurros en la guarida:

María José Irusta dijo...

Tolkien maestro de la literatura fantástica, devoré el señor de los anillos hace años atrás, tanta perfección en sus escenas y magnificencia en sus relatos, es apasionante leerlo. Tengo hasta la trilogía del Señor de los anillos y el Hobbit en DvD no comparables a la obra en papel del autor pero bien realizado y cuidadas las escenas, con una calidad asombrosa en el cuidado de la fotografía y el ambiente. Adoro la literatura fantástica (al igual que la de suspenso y terror). Tengo todo mi compilado del Universo Quinox que voy leyendo con mucho entusiasmo!!!!!. Saludos Carlos desde Argentina ��

Carlos Moreno Martín dijo...

Hola, Maria José:
Perdón por la tardanza en responder. Blogger no me avisa de los comentarios y si los encuentro es por pura suerte. Si te soy sincero, a mi El señor de los anillos me gustó, pero tampoco mucho. Me parece que tiene demasiada descripción. Pero eso no quita, para que lo considere un clásico entre los clásicos. ¿eh?Las películas sí que me gustan mucho.
Y respecto al Universo Quinox... espero que las estés disfrutando.

Gracias!!

Carlos Moreno Martín. Con la tecnología de Blogger.

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