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Las 20 preguntas a Enrique Laso


¿Cuándo comenzaste a escribir? ¿Qué fue lo que te introdujo el gusanillo de la escritura en las venas?
Comencé muy joven, con 8 años ya había terminado mi primera novela corta, titulada ROCA. Y el gusanillo me lo metió mi abuelo, que me animaba tanto a leer como a redactar. Premiaba mis textos con pequeños detalles y eso, siendo un crío, me llenaba de orgullo.

¿Tienes algún truco a la hora de escribir que quieras compartir con nuestros lectores?
Organizar y planificar muy bien la novela a la hora de escribir e intentar ponerse a trabajar todos los días. Sé que es algo que no le funciona a todo el mundo, pero desde luego es mi truco.

¿En qué te inspiras para escribir tus historias?
En la realidad. Todas mis historias han surgido producto de una noticia, un gran acontecimiento, un hecho histórico o una vivencia personal. Luego ya creo una ficción, pero la realidad siempre es mi punto de partida.

¿Te has enfrentado alguna vez a la página en blanco? ¿Qué hiciste para superarlo?
No, la verdad. Llevo escribiendo nada menos que 36 años y jamás me ha sucedido. Me pasa justo lo contrario: me falta tiempo para abordar todos los proyectos que me vienen a la cabeza. He escuchado a muchos autores hablar del asunto, pero por fortuna nunca me ha ocurrido.


¿Qué es para ti escribir?
Bueno, una forma de vida. Es un entretenimiento y un oficio. Una de esas pasiones, como correr, que te regalan muchas alegrías pero que necesitan de un largo sufrimiento para alcanzar metas.

¿Te basas en personas reales para construir tus personajes?
Sí, siempre. No en una en concreto. Creo fichas de los personajes y son una mezcla de dos o tres personas que tengo como referencia; considero que me ayuda a hacerlos más creíbles. De vez en cuando, un personaje está basado sólo en una única persona real, pero no es lo habitual.

¿Qué tiene que tener un buen personaje para que atraiga al lector?
Ojalá lo supiera. En mi caso sé que Ethan Bush y el padre Salas han calado hondo en los lectores, y son muy diferentes. Pero quizá sí deben de tener algo especial, una personalidad muy marcada. Ethan está lleno de defectos y el padre Salas es un ejemplo de virtud. Ambos han fascinado a los lectores de todo el mundo.

¿Cuál es tu objetivo a la hora de escribir una historia?
Depende de la historia. Una veces es entretener, sin más; otra denunciar; en ocasiones hacer reflexionar al lector… Escribo sobre temas muy variados.

¿Prefieres escribir novela o relato?
Novela. De adolescente escribía muchos relatos y gané muchos premios. Pero ahora casi sólo escribo novelas y manuales. También he abandonado la poesía, que me dio muchas alegrías de joven.

¿Qué es más difícil de escribir? ¿Una novela o relato?
La novela supone un reto titánico. Mantener el ritmo, el tono, la solidez de los personajes y una buena estructura a lo largo de meses de escritura es muy complicado. El relato es complejo porque debes contar una historia en muy pocas páginas; una historia potente. Cada una tiene sus dificultades.

¿Tienes algún tipo de manía al escribir?
Muchas. Me podría pasar horas, y no es cuestión de aburrir. Por ejemplo suelo escribir por las tardes, desde hace muchos años. Y siempre tomo las notas a mano, creo el argumento, las fichas y el desarrollo a mano, en un cuaderno que estreno para cada novela. Soy un maniático del orden y la planificación.

¿Escribes con papel y bolígrafo o con ordenador?
Como comentaba: todo el esquema, el armazón y las fichas; a mano. Luego la novela, por comodidad, en ordenador.

¿Lo tienes todo bien atado cuando comienzas a escribir una historia o prefieres ir improvisando sobre la marcha? 
Jamás improviso. Lo tengo todo atado y bien atado. Incluso necesito tener el título y la portada (o un boceto de la misma) antes de arrancar. No soy capaz de hacerlo de otra manera. Mis personajes no tienen vida, como oigo decir por ahí; soy yo el que les da la vida y el que decide su destino.

¿Qué es lo que mejor se te da y lo que peor se te da a la hora de escribir una historia?
Lo mejor sin duda es la planificación. Lo peor es lograr que todos los personajes tengo un peso parecido. Siempre hay uno que destaca sobremanera. Me lo suelen criticar, y tienen razón los lectores.

¿Cuánto tiempo pasa desde que se te ocurre una historia hasta que terminas una novela?
Eso ha cambiado mucho desde que me dedico sólo a escribir (2013). Por ejemplo, EL RUMOR DE LOS MUERTOS me llevó diez años, que se dice pronto. Sin embargo ahora las de la saga Ethan Bush me llevan unos seis meses. Pero si hablamos en tiempo REAL trabajado, quizá dedique más horas ahora a una novela que cuando tenía que compaginar la escritura con un empleo.

¿Qué papel crees que tiene el marketing hoy día en el trabajo del escritor?
Fundamental. Soy experto en marketing y ha sido mi profesión a lo largo de dos décadas. Un mal producto, por muy marketing que tenga, jamás triunfará. Pero un buen producto tampoco lo hará sin marketing. De modo que hay que tener las dos cosas (no deseo ponerme técnico, pero de hecho el propio producto forma parte del marketing): una buena novela y un marketing excelente.

¿Cual crees que es el mayor error de un escritor?
Creer que ya lo sabe todo. Pensar que no tiene que dejarse la piel en cada nueva novela y que no debe seguir aprendiendo cada día.

¿Es mejor desarrollar la novela en un escenario conocido por el autor o es indiferente?
Para mí es necesario. Todas mis novelas se desarrollan en escenarios que conozco, aunque sea de un modo poco profundo. Pero necesito haber tenido contacto con sus paisajes, con sus gentes, con el ambiente, con la cultura… Sé que hay autores que escriben novelas geniales sin hacerlo, pero no es mi caso. No me siento capaz.

¿Quién se esconde tras el autor?
Un soñador. Un loco con una imaginación desbordante. Y alguien que necesita ser escuchado (leído) para poder subsistir.

¿Qué género/s te gusta escribir? ¿Por qué?
Terror, narrativa psicológica y novela policíaca. Son los que me hacen disfrutar más como autor y como lector.

Podeis saber más de Enrique Laso visitando su web.

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Las 20 preguntas a Mónika Feren


Mónika Feren nació un soleado 21 de Octubre de 1985, en algún lugar de este alocado planeta, más concretamente en la mística Galicia. Su pasión por las letras le viene de bien pequeña;  durante su infancia empezó a escribir historias y nunca dejó de hacerlo. Hasta ahora ha auto publicado un libro de terror en Amazon: Sueños de Otro Mundo, que contiene seis relatos y del cual está escribiendo la segunda parte que saldrá en breve.

¿Cuándo comenzaste a escribir? ¿Qué fue lo que te introdujo el gusanillo de la escritura en las venas?

Supongo que en el colegio. Ja, ja... La verdad es que no recuerdo un momento exacto en el que pensase: "Venga va, voy a escribir una historia". Lo que me viene ahora a la mente es el momento en el que cogí una libreta y empecé a escribir una historia de un niño que se quedaba en coma. Aún conservo la libreta y la verdad es que escribí bastante, debía de tener unos trece años o así, es curioso como ya me gustaban esos temas por aquel entonces.
 En cuanto a qué fue lo que me metió el gusanillo de la escritura en las venas... Creo que fueron dos factores al menos, uno, que mi hermana se pasaba el día inventando historias y yo le seguía el rollo; y dos, que toda esa imaginación tenía que ser canalizada de alguna manera y fue a través de la escritura.

¿Tienes algún truco a la hora de escribir que quieras compartir con nuestros lectores?

Sí. Me gusta mucho hablar conmigo misma cuando estoy escribiendo. En el propio texto vaya. Antes no era capaz de escribir si las frases no quedaban pulidas a la primera y perdía mucho tiempo; me tiraba una hora para escribir dos párrafos decentes. Ahora, sin embargo, escribo a toda velocidad, pongo lo primero que se me cruza por la cabeza, aunque no esté bien escrito (ya habrá tiempo de retocar). Durante ese proceso me voy escribiendo cosas que después veré cuando vaya a corregir, del tipo: "Por dios, arregla esto que es una patraña". Es muy útil y me río mucho de mis propias tonterías.

¿En qué te inspiras para escribir tus historias?

En cualquier lugar está la inspiración, hasta en la televisión. De hecho la idea para dos de los relatos del libro que he publicado se me ocurrieron viendo la tele. ¡Después dicen que es la caja tonta! También cuando estoy hablando con gente y me cuentan historias, siempre se me ocurre que se pueden aprovechar para algún escrito.

¿Te has enfrentado alguna vez a la página en blanco? ¿Qué hiciste para superarlo?

Millones de veces. Para superarlo lancé el ordenador por la ventana. No, es broma. Lo mejor que se puede hacer frente a una página en blanco es dejar que siga estando en blanco, forzar la maquinaria cuando no quiere arrancar no es una buena idea. Se acabará trabando y no escribirás nada, ni hoy ni mañana. Reposar es lo mejor, o leer otra historia, dar un paseo, acariciar al gato... Lo que sea menos quedarse mirando la dichosa hoja en blanco. Por cierto, de una hoja en blanco yo saqué un mini relato sobre un escritor que no sabía qué escribir.

¿Qué es para ti escribir?

Escribir me ayuda a ordenar la mente. No solo cuando escribo una historia, sino cuando escribo lo que siento o en qué estoy pensando. A veces siento que me brotan las palabras y no las puedo contener, tengo que escribirlas y cuando lo hago me quedo más a gusto que un arbusto.

¿Te basas en personas reales para construir tus personajes?

En alguna ocasión sí lo he hecho, aunque no sean cien por cien iguales que las personas reales, sino con algún rasgo particular. Por ejemplo escribí sobre un personaje que era impuntual acordándome de mi hermana. Ja, ja, ja...

¿Qué tiene que tener un buen personaje para que atraiga al lector?

Para mí, lo más importante es que tenga una personalidad definida y que no cambie de un capítulo a otro sin ningún motivo de peso. Es muy molesto leer a un personaje que primero es un cobarde y a los dos segundos es el Rey Arturo con la espada pronta para ser utilizada. Todo tiene un proceso, la gente cambia claro que sí, por eso los personajes pueden cambiar, pero no es tan rápido como en algunos libros parece. Algo que también hace que un lector se sienta atraído por un personaje es que se sienta identificado con él, por eso funcionan tan bien las novelas para adolescentes.

¿Cuál es tu objetivo a la hora de escribir una historia?

El principal objetivo es terminarla (que ya es bastante) y después que me guste. La gente que no escribe para sí misma y solo espera gustarle al mayor número de personas posibles, no creo que disfrute mucho escribiendo.

¿Prefieres escribir novela o relato?

Las dos cosas. Actualmente ando inmersa en los relatos, pero mis novelas están esperando su turno pacientemente en la carpeta de mi ordenador. ¡Pobres! Le van a salir telarañas de tanto esperar…

¿Qué es más difícil de escribir? ¿Una novela o relato?

Yo creo que una novela. Un relato es más rápido y directo y la novela (dependiendo de la temática que sea) necesita más trabajo (de investigación, de preparación de los personajes...)

¿Tienes algún tipo de manía al escribir?

No sé si se podrá considerar una manía pero al escribir necesito mucho silencio. Además también tengo la costumbre de escribir en una libreta a mano y después lo voy arreglando mientras lo paso al ordenador , a veces no me basta con eso, y lo que escribo en el ordenador lo vuelvo a reescribir en la libreta volviéndolo a retocar por tercera vez y a la cuarta lo escribo de nuevo en el ordenador. Entro en bucle, vaya.

¿Escribes con papel y bolígrafo o con ordenador?

 Como ya he dicho en la pregunta anterior utilizo ambas, no sé qué sería de mí sin mis libretas. (Tengo muchas, parezco la loca de las libretas).

¿Lo tienes todo bien atado cuando comienzas a escribir una historia o prefieres ir improvisando sobre la marcha?

Improviso mucho. Casi nunca tengo nada atado, de hecho intento organizar a los personajes haciéndoles un planning y después nunca lo sigo. Pocas personas me creen cuando digo que me siento a escribir sin tener nada en mente y de pronto se me va ocurriendo según voy tecleando, pero así es.

¿Qué es lo que mejor se te da y lo que peor se te da a la hora de escribir una historia?

Empezando por la parte negativa lo que peor se me da es terminarla, me atasco, la olvido en un rincón… Poco a poco lo he ido superando, es una gran satisfacción el poder terminar una historia. Lo que mejor se me da son los diálogos y me lo paso bomba imaginando a los personajes mientras construyo sus movimientos de brazos, manos, sus expresiones...

¿Cuánto tiempo pasa desde que se te ocurre una historia hasta que terminas una novela?

¡Buf! Demasiado. Si hubiera terminado todas las historias que se me han ocurrido durante toda mi vida... No habría estantería lo suficientemente grande para acoger a mis libros. Ja, ja, ja...


¿Qué papel crees que tiene el marketing hoy día en el trabajo del escritor?

Creo que es muy importante, sobre todo en los escritores independientes que se ocupan de promocionar las novelas por su cuenta. Para mí es complicado, no me gusta el marketing aunque entiendo que hay que venderlo de alguna manera.

¿Cual crees que es el mayor error de un escritor?

Que no sea capaz de aceptar una crítica ni de encajarla o que no entienda que no puede gustarle a todo el mundo. También creo que el peor error de un escritor es tener el ego por las nubes y pensar que es el dios de la escritura.

¿Es mejor desarrollar la novela en un escenario conocido por el autor o es indiferente?

Creo que es indiferente. Si es una novela en la que te inventas el escenario, todos los ingredientes han de ser de tu propia cosecha, y si está ambientada en la realidad siempre puedes buscar información de cualquier escenario.

¿Quién se esconde tras el autor?

Una chavala normal y corriente que hace fotos de nubes cada dos por tres, que toca un instrumento que poca gente conoce y que intentó estudiar Antropología en la Uned. Una tipa que en ocasiones dibuja "Monicasios", ve animes, toma mucho café y disfruta con pequeños detalles que la vida tiene a bien darle. Alguien cuya máxima es "Vive y si no puedes, deja vivir y si no, no molestes a los que sí que viven".

¿Qué género/s te gusta escribir? ¿Por qué?

Me gusta escribir historias de terror con un toque de surrealismo que te hagan preguntarte si estás despierto o dormido. ¿Por qué? Porque me divierto mucho haciéndolo, seguramente la gente pensará que soy una loca. Y no les falta razón.

Si quieres saber más de Mónika Feren visita su blog o su página de Facebook.

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Curiosidades del mundo del libro que (tal vez) no conocías



¡Buenos días, Eternos!

¿Todo bien por aquí? Hoy se me ha antojado escribir una entrada sobre curiosidades de los libros.  Hay libros grandes, libros pequeños, libros satánicos... Para todos los gustos, vamos. Ahí van 6 curiosidades sobre los libros que (tal vez, o a lo mejor, o es posible que sí) no conocías.

Sherlock Holmes nunca dijo “Elemental, querido Watson” 

Vamos a empezar con una fácil. En ninguna de los muchísimos relatos del popular detective, Sherlock Holmes, aparecen las palabras "Elemental, querido Watson". Puede aparecer “elemental” por un lado, o “Querido Watson” por el otro. Pero nunca juntos. Holmes nunca dijo esas palabras. Sin embargo, si le pedimos a alguien que nos diga la frase más popular de Sherlock Holmes, seguro que nos dice esa.
Esa frase se hizo popular en 1939, cuando el personaje de Holmes las pronunció en la película Las aventuras de Sherlock Holmes.

El libro más pequeño del mundo


Este libro es muy curioso pero no sé si será muy cómodo leerlo ya que hay que pasar las hojas con una aguja. Mide 1 milímetro de ancho y 1 milímetro de alto y contiene el cuento infantil “Old King Cole”. Se publicaron 85 ejemplares en 1985.

El libro más grande del mundo


Y, como no podía ser de otra forma, pasamos del libro más pequeño al libro más grande. Se llama Lo más selecto del pensamiento universal y entre sus 160 páginas encontramos pensamientos de Teresa de Calcuta, Voltaire, entre otros. ¿Sus dimensiones? 3.20 metros de altura y 4 metros de ancho (abierto). Y pesa 250 kg. Como para llevarlo en el autobús ¿no?

El libro del diablo

Si el anterior libro era grande, éste también lo es, pero menos. Con sus 75 kg es el manuscrito medieval más grande conocido. Se llama La Biblia del diablo o Codex Giga y cuenta la leyenda que un monje tenía que escribir un libro en un día y, claro, no había tiempo. Para hacerlo, hizo lo que hacemos todos: un pacto con el diablo. Pero a él le contestó. A cambio de su ayuda, el monje hizo un dibujo de su nuevo amigo en el libro. De ahí el nombre.

Traduciendo en un bunker

Se dice, se cuenta, se rumorea que Dan Brown obligó a los traductores de la novela Inferno a traducir sus libros en un bunker para que no hubiera filtraciones de ningún tipo. No sabemos que hacían los traductores en el bunker, porque tendrían sus descansos ¿no? ¿Y qué hacían en su tiempo libre? ¿Podían salir del bunker? Y si salían ¿no se les podría escapar algo del libro? En fin, hay un par de agujeros en el guión de esta historia.

La biblioteca de Twits

Pues eso es. La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos tiene todo lo que tiene una biblioteca: libros, tebeos, revistas… esas cosillas. Pero lo más curioso es que también tiene todos y cada uno de los twits publicados desde que Twitter se inauguró. Si no encontráis uno de vuestros twits antiguos, ya sabéis dónde encontrarlo.

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