24/10/16



Hace unas semanas os conté la historia de La colonia perdida de Roanoke, un misterio que, aún a día de hoy, sigue sin una explicación... a menos que abramos un poco la mente, claro está. Muchas veces, y yo estoy seguro de eso, no encontramos explicaciones lógicas a los misterios porque no tienen una explicación lógica. Su explicación es otra cosa, es algo sobrenatural que no somos capaces de entender.

No sé si ese es el caso de la Colonia perdida de Roanoke, pero yo me limito a indagar sobre cosas interesantes y ofrecéroslas a vosotros. Sois vosotros, Eternos, los que tenéis que decidir si os convence o no.

Cuando John White se largó de la isla de Roanoke les dejó dicho a los colonos que tallaran una Cruz de Malta si eran atacados y se veían obligados a dejar aquellas tierras. Cuando consiguió volver no había ni rastro, ni de los colonos ni de la Cruz de Malta. Pero sí que encontró una enigmática palabra tallada en la corteza de un árbol: CROATOAN.

Recordemos que los Croatoan eran una de las tribus indígenas que habitaban en la isla de Roanoke, pero... ¿era algo más? ¿Es esa palabra algo más poderoso? Pues no lo sé, pero parece ser que esa palabrita ha estado vinculada a ciertos sucesos extraños a lo largo de todo el globo.

Para empezar, Amelia Earhart, famosa aviadora norteamericana, desapareció en 1937 mientras intentaba dar la vuelta al mundo, pero dejó algo. Una revista. Y en ella había garabateado la palabra Croatoan. También se encontró tallada en la cama donde dormía Ambrose Bierce antes de desaparecer en 1913. En 1888, Negro Bart, asaltador de diligencias, fue puesto en libertad para luego desaparecer sin dejar rastro. En la pared de piedra de su celda se encontró grabada la palabra de las narices. También se encontró en la última página del diario de a bordo del Carroll A. Deering cuando encalló, vacío, cerca de la isla de Roanoke. Incluso el propio Edgar Allan Poe fue encontrado antes de morir, caminando por las calles de Baltimore mientras susurraba una y otra vez la palabra Croatoan.

Aquí hay alguien que tiene otra teoría


La tribu de los Croatoans llevaba a cabo ciertas prácticas mágicas por la que resucitaban a los muertos para que les echaran una mano con las cosechas. Al parecer, en aquella época se habría liberado un ser maligno que habría tomado el control de los cuerpos de los colonos, obligándolos a matarse y devorarse entre ellos.

Una teoría muy fantasiosa y digna de una buena (o mala, según se mire) novela de fantasía, pero es la teoría que hay y mola. Pero hay algo más que apoya esta teoría.

Richard Hakluyt escribió un libro con las transcripciones de las palabras de  John White (el segundo que intentó montar una colonia en Roanoke) sobre su estancia en la isla. Según Hakluyt, durante ese tiempo, White sentía una presencia extraña alrededor del poblado. Voces, gritos y seres que los vigilaban en la oscuridad. Incluso comenta que algunas veces tuvieron que encerrarse todos en un edificio para rezar, con el objetivo de que el mal se fuera.

¿Delirios? ¿Realidad? Pues ni idea. ¿Qué opináis vosotros?



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Carlos Moreno Martín. Con la tecnología de Blogger.

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